Pensamientos de mañanas

Apenas el sol comenzaba a rozar la tierra y la brisa fresca del campo se levantaba entre mis manos. Mis ojos ya contemplando la mañana, notan un pequeño pájaro que lucha por mantenerse en el aire. Sus alas no soportan la intensidad de los aleteos y cae. Apenas está aprendiendo a volar. Mientras pienso en la crudeza de la vida y en las pocas oportunidades de sobrevivir que tiene ese indefenso pájaro en este mundo tan hostil, su madre se acerca volando a toda prisa y se para a su lado. El rebelde y sus plumas levantan vuelo creyéndose expertos, pero apenas se mueve unos pies. Su madre levanta vuelo para alcanzarlo. No importa cuántas veces se aleje, ella lo acompaña. Sonrío. Sonrío porque observo sus primeros vuelos, sus primeros pasos, sus primeros intentos para ser quien él busca ser… Sonrío porque aunque no sabe lo que hace, hay alguien a su lado… Sonrío porque aunque la naturaleza es un mundo cruel, la calidez de una madre yace debajo de ella.